Época de oro

Época de oro
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jueves, 28 de noviembre de 2013

La situación actual.

Lejos de su era de "esplendor", el cine nacional tiene actualmente una producción bajísima, y ha dejado de ser una sana diversión para todo el público para llegar a convertirse en un placer económico de la clase media.


El autor del siguiente artículo añora la visión folclórica del antiguo cine, se lamenta de la pobre difusión de las películas actuales.Propone dejar las películas en las salas de cine más tiempo, no sustituirlas por los filmes americanos de alta taquilla, argumenta que el cine mexicano está pasando por una etapa de cratividad imparable, es necesario apoyar a los ralizadores.

Matute, P. (noviembre-enero 2011). El cine Mexicano en busca de su público. Razón y Palabra. 1 (78). Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=199524192015

jueves, 14 de noviembre de 2013

La época de oro del cine mexicano

La época de oro del cine mexicano, inicia con el fenómeno del estreno de “Allá en el rancho grande” en 1936, y se mantuvo en una racha gracias a las condiciones necesarias para mantener un fenómeno mediático como la industrialización del cine ya formada, realizadores reconocidos y un grupo de estrellas influyentes.  Las películas más representativas del cine mexicano se hayan en los márgenes de aquella era.
Las temáticas de los productos de tales años se limitan a la comedia ranchera y al melodrama, esencialmente patrióticos como  "¡Ay Jalisco no te rajes!, Jalisco nunca pierde, Bajo el cielo de Sonora, Sólo Veracruz es bello, Ay qué re’chula es Puebla, Qué lindo es Michoacán, sin olvidar mencionar Jesusita en Chihuahua o la inolvidable Los tres huastecos", que son representativas más que nada del primer género
Se repiten los tropos, los personajes usuales, los escenarios comunes, sin embargo todo aquello encantó a la población de una forma jamás vista. Decayó en 1957, al mismo tiempo que la muerte de Pedro Infante, suceso que habría de ser un gran golpe para el cine, así la época de oro cubrió tiempo y originó una crisis en el cine mexicano que perdura en nuestros días.

Un video para ilustrar mejor ésta reseña:








Poster de Los tres Huastecos.



Cinta Allá en el rancho grande:






Referencias:

Gómez Cano, G. (2003). El cine mexicano y su época deoro. Recuperado de http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/10651.el-cine-mexicano-y-su-epoca-de-oro.html

El mal endémico del cine mexicano

Mientras que en Europa y Estados unidos el cine fluía con glamur y toda prosperidad, en Latinoamérica, su camino se hallaba obstruido por la crisis de medios. Del territorio, sólo Argentina, Brasil y México pudieron establecerse una identidad cinematográfica estable.

El mal endémico del cine mexicano está dividido en dos aspectos:

  1.        El poco desarrollo económico del país.
  2.        La falta de calidad en los productos.


Principalmente en su periodo de acenso que va de 1938  a 1945, el cine mexicano tiene poca variedad temática, está basado en, citando a Poloniato (1984) “melodramas, un falso folklore sentimental y disfraces”. La razón directa de este panorama es el poco riesgo que tomaron los empresarios al producir cine; en un país tercermundista perder dinero es desastroso, al hacer producciones fáciles y poco memorables dirigidas un público plenamente identificado, la ganancia es segura. García Riera, (2002), dijo:

El cine mexicano ha producido películas malas, burdamente comerciales, pero aún  con sus productos más ínfimos, es una forma de ver el país, una forma que muchas veces cae en la deformación. En otras palabras, el cine es una realidad que se produce paralelamente a la realidad mexicana misma.

Directores como Emilio “Indio” Fernández y Julio Bracho, ambos inspirados en directores como Sergei Eisenstein y el enfoque de sus películas hacia la poesía en la problemática social, realizaron las películas que conocemos hoy: con historias centradas en personajes marginales y sufridos, paradójicamente interpretados por las celebridades más admiradas y ricas de la época. Por supuesto, éste cine también tuvo sus joyas, como por ejemplo La perla, basada en la novela homónima de John Steinbeck también dirigida por Emilio “Indio” Fernández, considerada una de las más grandes películas mexicanas principalmente por su fotografía a cargo de Gabriel Figueroa.

El cine nacional no trascendió principalmente por su hermético carácter cultural, por sus temas y códigos que no resultarían familiares a quien no fuera mexicano, volvería a verse un clima así cuando en 1950, el cine se enfrente contra el retroceso a cargo de la STPCM al volver rígidas las normas de producción e imponga la censura.
En el siguiente enlace se encuentra una entrevista con el señor García Riera, historiador del cine mexicano:


Referencias:

García Riera, E. (2002). Cine mexicano. Videocátedras universitarias: Una platica con nuestros Maestros. Recuperado de: http://recursos.udgvirtual.udg.mx/biblioteca/html/20050101/718/udg-virtual-player.html

Poloniato, A. (1984). Cine y comunicación. México D.F: Trillas



miércoles, 13 de noviembre de 2013

El cine en la Revolución Mexicana.

La Revolución Mexicana fue la primera etapa histórica totalmente documentada en cine. La Primera Guerra Mundial, iniciada cuatro años después del conflicto, fue registrada siguiendo el estilo impuesto por los realizadores mexicanos de la revolución.

El año 1910 estuvo  repleto de fiestas patrias por el primer centenario de la independencia, lo que conllevó a la realización de homenajes patrióticos como lo que llegó a ser “Memorias de un mexicano”, realizado por Salvador Toscano, que intentaba plasmar eventos históricos del país. Nadie sabía con exactitud el gran cambio que estaba a punto de ocurrir en México.

En la etapa maderista, Las pantallas de cine comienzan a llenarse de noticieros y cine documental que apoyaba a la revolución. Películas como “La revolución en chihuahua” o “La revolución en Veracruz”. El gobierno de Porfirio Díaz acusó a los cines de pornografía e inmoralidad  por exhibir documentales revolucionarios, hubo censura e incluso intentos de atemorizar al público como difundir el rumor de que asistir al cine ocasionaba ceguera.

Al tomar la presidencia Francisco I. Madero, apareció un cine más liberal, dándole incluso un espacio al cine italiano en las salas nacionales. Supo aprovechar las habilidades de Salvador Toscano y de los hermanos Alva para proyectar su imagen tras la firma de los acuerdos de Ciudad Juárez en 1911. La usurpación de Huerta, provocó  la llamada Coalición  Carranza-Zapata-Villa para derribar al déspota con la ayuda del presidente de estados unidos Woodrow Wilson.

La demanda de películas fue amplia en esta época, productores empresarios enviaron sus camarógrafos a filmar a los zapatistas en Morelos, el resultado fue  “Sangre hermana”, documental  de tres mil metros para demostrar “con claridad los horrores del zapatismo”, filmado en los términos de Huerta, pero el flim, irónicamente obtuvo considerable simpatía del público hacia la Revolución.

Para entonces los caudillos habían  notado el poder del cine y lo utilizaron a su favor: Pancho Villa firmó en 1914 un contrato de exclusividad con la Mutual Film Company, que sirvió para difundir una imagen favorable  de su casa en los Estados Unidos y hacerse de 50 mil dólares que destinó a aprovisionar a la División del Norte, fue tanta su fama que Estados Unidos lo apodó “el centauro del norte”, por su gran habilidad como jinete y entre otras cosas, por su talento de detener el caballo justo frente a la cámara que estaba a punto de capturarlo. Contaba con  sus propios camarógrafos norteamericanos, e incluso se dice que llegó a "coreografiar" la batalla de Celaya en función de la cámara de cine. También Álvaro Obregón y Venustiano Carranza utilizaron el invento, quizá sólo el sur zapatista se mantuvo al margen de estas estrategias cinematográficas.


La industria fílmica mexicana nació en el medio de esta profunda transformación social del país, de hecho, los años de 1917, a 1920 se consideran la primera época de oro del cine mexicano. Después de eso, en la década de 1920, con la aparición de los glamurosos años emergentes de Hollywood, el cine mexicano decayó, no volvería, afortunadamente, a su papel de herramienta propagandística.


Esta es la copilación que publicó  Carmen Toscano en 1950, de las filmaciones  de supadre para hacer "Memorias de un Mexicano".



Referencias:






UNAM. (S.f.). El cine en la Revolución Mexicana. Filmografía. Recuperado el 12 de noviembre del 2013:        http://www.cineyrevmex.unam.mx/home.seam